Desvelando las sombras: entender el sadismo matrimonial normal

Como veteranos veteranos del matrimonio (es decir, habéis estado casados ​​el tiempo suficiente para que el brillo se haya desvanecido), entendemos que no siempre hay sol y arco iris. Somos humanos, al fin y al cabo, y los humanos somos criaturas complejas capaces tanto de luz como de sombra. El sadismo matrimonial normal, por incómodo que pueda parecer, es sólo una faceta de nuestro polifacético yo.

Índice
  1. Entonces, ¿qué es exactamente el sadismo matrimonial normal?

Entonces, ¿qué es exactamente el sadismo matrimonial normal?

Es importante aclarar que no se trata de violencia física o maltrato manifiesto. En cambio, se trata de los modos sutiles en los que podemos dañar intencionadamente a nuestro cónyuge, ya sea mediante palabras, acciones o incluso negligencia.

Piensa en aquellos momentos en los que has dicho algo sarcástico a tu cónyuge, no sólo en broma, sino con un toque de crueldad. O quizás has retenido información o mentido, sabiendo que te causaría dolor. Éstos son ejemplos de sadismo matrimonial normal, donde nuestras acciones están impulsadas por tensiones y frustraciones subyacentes dentro de nosotros mismos.

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Pero ahí está la cosa: Reconocer la existencia de un normal sadismo matrimonial no nos convierte en malos irredimibles.

Es un reconocimiento a nuestra humanidad con todos sus defectos e imperfecciones. Y es en ese reconocimiento que encontramos la oportunidad de crecimiento y transformación.

Uno de los primeros pasos para abordar el sadismo matrimonial normal es el autoconocimiento. Debemos estar dispuestos a mirar hacia adentro y enfrentarnos a los aspectos más oscuros de nuestro propio comportamiento. No es fácil, lo reconozco. Pero al iluminar estas sombras, nos empoderamos para realizar cambios positivos en nuestras relaciones.

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Otro aspecto crucial es la comunicación. Debemos crear un espacio seguro donde ambos socios puedan expresar sus sentimientos de forma abierta y honesta. Esto significa ser vulnerable y dispuesto a escuchar sin juzgar. Es a través del diálogo abierto que podemos superar la brecha entre nuestras intenciones y acciones.

Además, debemos examinar la dinámica de poder y control dentro de nuestras relaciones. ¿Estamos intentando manipular o dominar a nuestro cónyuge? ¿Estamos utilizando tácticas emocionales para establecer el cumplimiento o ganar el dominio? Éstas son preguntas importantes que debemos hacernos mientras nos esforzamos por conseguir una mayor comprensión y empatía.

Pero quizás el aspecto más difícil de abordar el sadismo matrimonial normal sea aceptar la responsabilidad. Es fácil culpar a nuestro cónyuge de sus defectos o defectos, pero el verdadero crecimiento requiere que miremos hacia dentro y nos acerquemos de nuestro propio comportamiento. Como digo en el episodio de SMR de esta semana, "Si lo ves rápidamente a tu cónyuge, eres culpable de alguna forma, forma o forma".

En definitiva, abordar el sadismo matrimonial normal es un viaje, no un destino. Requiere paciencia, compasión y voluntad de enfrentarnos a las verdades incómodas dentro de nosotros mismos. Pero también es un viaje de autodescubrimiento y transformación, en el que podemos salir más fuertes y más resistentes que antes.

Emprendemos juntos este viaje. Abracamos las sombras y descubrimos las profundidades de nuestra humanidad. Y esforzámonos por crear matrimonios basados ​​en la honestidad, la empatía y el amor.

Recuerde que estamos todos juntos en esto. Y enfrentándonos frontalmente a nuestros demonios, podemos abrir el camino para días más brillantes.

Hasta la próxima vez, sea curioso, sea valiente y comprometido con el viaje del matrimonio.

Ana Belén

Ana Belén

Sobre el autor

Soy Ana Belén, psicóloga y coach especializada en relaciones de pareja. Con mis consejos te ayudaré a crear una relación sana y feliz.

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